¡Hola! Soy Xavi Bertran, y...la verdad, espero ser también vuestro futuro videógrafo. 

No quiero aburriros quedándome solo con el hecho de que amo mi trabajo y capturar momentos (que es verdad) pero supongo que lo habréis leído millones de veces en el tiempo que llevéis buscando fotógrafo. Así que voy a hablaros de mi. De quien soy, de qué me gusta, lo que he vivido y lo que me ha traído hasta aquí.

Empezaré diciendo que soy el mayor de tres hermanos, que soy de Sabadell ,una ciudad de Barcelona y que tengo los mejores abuelos del mundo, Mariana y José. Mi infancia la pasé en su finca jugando a hacer cabañas y a quemarme los hombros yendo en bicicleta todo el día.

Mis pilares se llaman Ariadna y Sheila y con ellas todo es mejor, más divertido y más especial. A Sheila, el destino (Si queréis llamarlo así) nos cruzó en una fiesta un poco hortera hace 8 años. Bailamos toda la noche y nos hicimos inseparables. Y a Ari la conocí mientras estudiaba el bachillerato y como bien dijo su madre "Los amigos de bachillerato son para toda la vida" Y así será.

Pertenezco a la generación de los autodidactas y me he formado viendo, haciendo, probando y equivocándome mucho. También estudié cine, imagen y sonido.

"Pertenezco a la generación de los autodidactas y me he formado haciendo y equivocándome mucho.

Lo que me llena: Viajar solo. Cumplir retos, sueños. Aprender. Tener miedo y superarlo. Comprar billetes de avión porque sí"

¿Cosas que han cambiado mi vida?

Trabajar de Au Pair en Inglaterra cuidando la casa de John Simpson. Estar lejos de casa y decir: Vale, creo que esto es la vida.

Sushi sí. Pero sí con mayúsculas

Lentejas, no (Puaj!)

El señor de los anillos, y viajar. Viajar mucho. 

Ibiza, Menorca, Andorra, Francia, Italia, Vaticano, Mónaco, Reino unido, Tailandia, Israel, Malta, Dinamarca, Sri Lanka, Camboya y Filipinas.

Des(conectar). Nadar con rayas gigantes en el mar de Java de Indonesia. Hacerme amigo de un mono en un motel. Vivir un terremoto de escala 5.6. 

Viajar solo. Cumplir retos, sueños. Aprender. Tener miedo y superarlo. Comprar billetes de avión porque sí.

Rescatar a una pitón en medio de una isla perdida en Indonesia con posibilidades REALES de morir? ¡TAMBIÉN! Volver de una fiesta con el pelo lleno de salitre observando la vía láctea y sentirme más vivo que nunca? Sí.

Es exactamente lo que quiero vivir. Sumar experiencias, aprender y crecer con ellas.

Y quizá os preguntáis qué tiene que ver todo esto con el vídeo, con mi trabajo. Pues os diré que Our White day está hecho de pedacitos de todo esto, de Indonesia, de Inglaterra y de la vía láctea.

Y eso, es lo que quiero reflejar en cada vídeo. Así que si algún día, finalmente, decidís contratarnos, y estáis viendo el vídeo de vuestra boda en casa. Espero que os acordéis de que todo lo que he vivido hasta ahora, me ha hecho llegar hasta vuestro gran día.

¡Gracias parejas, nos vemos pronto!